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La casa de las siete cabezas

dc.autor.muerte1935
dc.autor.nacimiento1860
dc.contributor.authorDíaz de Escobar, Narciso
dc.coverage.spatialeast=-4.420723800000019; north=36.7188529
dc.coverage.temporalSigloSiglo XVII
dc.date.accessioned2026-01-12T09:20:53Z
dc.date.available2026-01-12T09:20:53Z
dc.description.abstractEl rey Felipe IV castigó al asesino de D. Álvaro de Torres y a todos sus colaboradores.
dc.description.leyendasLa casa de las siete cabezas(Tradición malagueña)  Al poeta Salvador González Anaya   I. Entre hermosos edificios,tiene Málaga la bella,sostén de sus hospitales,amplia casa de comedias [1] .Luce en ella su talentoaquel Francisco Correaque en corrales cortesanosaños atrás aplaudieran,y en la rica Andalucíalogró fama verdadera.Con él está Luisa Robles [2] ,comedianta que celebrandesvanes y camarinespor su gracia y gentileza,que tiene rostro de ángel,y tiene voz de sirena.Ya ha comenzado la loa,y los aplausos con ella,cuando a su rico aposentoel Alcalde Mayor llega.Es Don Pedro Olavarría [3] ,noble, de ilustre ascendencia,más temido que estimado,en la ciudad malagueña,pues siempre fue su justicia,más que piadosa, severa.Su esposa, que le acompaña,luce galas y preseas [4] . —26—y es imán de muchos ojosy pasto de muchas lenguas,que comentan y repitensecretos de la Alcaldesa.Enmudecen comediantes,haciendo sus reverencias;se descubren los oyentes,según los bandos ordenan,y sólo gentil manceboaquel mandato desprecia,revolviendo sus espaldasy cubriendo su cabeza.Es Don Álvaro de Torres,el más audaz calavera,el galán entre galanes,favorito de bellezas.Es aquel afortunado,de quien maldicientes cuentan,que mereció los favoresde la orgullosa Alcaldesa.Esta, que notó el desprecio,hace a su esposo advertencia,y van y vienen golillas [5] ,y se oyen frases y quejas,hasta llegar al insultoque con voz alta y enérgica,dirige el noble mancebo,del propio Alcalde en ofensa.Burlando a los alguacilesque harto temerosos llegan,deja Don Álvaro el patioy se refugia en la escena,donde damas le protegen,y comediantes le cercan.Allí acuden los golillas,y es vana la resistencia [6] ,pues el galán, prisionero,su espada por fin entrega,mientras acaba la loay comienza la comedia,una de las más hermosasde Don Francisco de Leyva [7]aquel autor malagueñocuyas creaciones eternasreverdecieron laurelesde Tirso y Lope de Vega.-27-   II.  Sentado se halla Don Álvaroa solas en su prisión [8],enlazando los recuerdosdel lance que provocó,cuando las puertas se abren,y del carcelero en pos,altivo, ceñudo y fiero,entra el Alcalde Mayor.Don Álvaro nada ocultaal dar su declaración,y el Escribano Morquecho [9]como buen adulador,interpreta a su maneracuanto el mancebo expresó,dando placer a Don Pedroy al galán indignación.Nadie sabe, nadie cuentalo que después ocurrió;más Don Pedro Olavarríabuscaba aquella ocasión,que Don Álvaro, a su vez,tampoco la rechazó,y hablar debieron bastantesolos, muy solos, los dos.  III.  Cuando la luz de la auroralas calles iluminaba,de la cárcel malagueña,allá en la reja más alta,el cadáver de Don Álvarolevemente se agitaba.Llamó justicia a la muertepor su autoridad dictada,aquel infame, que eraAlcalde Mayor de Málaga.Miraron nobleza y pueblo,a la naciente mañana,con terror tanta injusticia,con espanto aquella infamia;ellos, ahogando coraje;ellas, derramando lágrimas. —28—Mas una voz entre todasalzó el grito de venganza;era del alma aquel grito,era la voz de una dama,era el enérgico acentode Doña Sancha de Lara [10] .  IV.  A la corte esplendorosadel Rey Don Felipe cuarto,a la corte donde brillanartistas y literatos,donde aventuras galantesse atropellan a diario,donde logran Calderonas [11]favores del Soberano,que se regocija en fiestasdel Buen Retiro y del Pardo,llega altiva Doña Sancha,ilustre timbre invocando,para demandar justiciacontra un Alcalde tirano.Envuelta en las negras tocas,llenos los ojos de llanto,justicia pide al Monarcacontra aquel hombre malvado,que vida quitó a su deudo,que mandó ahorcar a Don Álvaro.Escuchó el Rey Don Felipepunto por punto aquel caso,y levantando a la dama,con acento emocionadole dijo:— Sabed, señora,que si ese Alcalde ha abusadode la autoridad excelsaque deposité en sus manos,habrá de ser el castigomucho mayor que el agravio.—Y en el momento dispusoque saliese un emisario,que haciendo grande secreto,sin ser de nadie notado,formase pronto procesopara él después sentenciarlo. -29-  V.  No fue tarda la justicia,ni su ejecución fue tarda,pues, comprobados los hechos,miraron una mañana,entre dudas y sorpresaslos habitantes de Málaga,sobre patíbulo infame,en el centro de la plaza [12] ,la cabeza de su Alcaldeen picota ensangrentada.Cerca otras cinco cabezasvieron recién cortadas,de los que tomaron parteen aquel horrible drama,y en un cartel sobre ellas,escritas estas palabras:¡Esta es justicia del Rey!¡Quien mal hizo su mal paga!  VI.  En la fachada de piedrade aquella vetusta casaque fue la vivienda tristede la noble Doña Sancha [13] ,quedaron siete cabezaspor hábil mano grabadas,recordando muchos añosa los vecinos de Málaga,la justicia de su Rey,lo sangriento de aquel dramay la entereza sublimede Doña Sancha de Lara.-30- NOTAS [1] Estaba situada la casa de Comedias de Málaga en el sitio que hoy ocupan las calles de la Bolsa y el Desengaño. Los ingresos sostenían en parte el Hospital de Santa Catalina. (Nota del autor)[2] Esta actriz fue célebre no solo por su arte y belleza, sino por haberse casado creyendo muerto a su primer marido, apareciendo este a los dos años. (Nota del autor)[3] De los documentos consultados resulta ser éste el nombre del Alcalde Mayor que intervino en esta tradición (Nota del autor)[4] Presea: Alhaja, joya, tela preciosa.[5] Golillas : que llevan la golilla (cuello de encaje); es el modo de referirse a los licenciados en Derecho.[6] No falta cronista que suponga que D. Álvaro de Torres sostuvo alguna lucha con los alguaciles, antes de dejarse prender. (Nota del autor)[7] D. Francisco de Leyva y Ramírez de Arellano, autor dramático que, según Mesonero Romanos, no tuvo rival en la comedia de figurón: murió en Málaga en 1676. (Nota del autor)[8] Llamábase La cárcel se hallaba situada en la casa árabe de los Baños, donde hoy está el Pasaje de Heredia. (Nota del autor)[Cfr. M. Pepa Lara, “Cárcel en la Plaza de las Cuatro Calles de Málaga (1492-1834)” Péndulo: revista de ingeniería y humanidades , Nº. 23, 2012, págs. 38-49][9] Este Escribano se llamaba D. Bartolomé Morquecho o Morcacho. (Nota del autor)[10] Doña Sancha de Lara y ligarte Barrientos, cuyo testamento hemos visto, era tía de D. Álvaro de Torres. (Nota del autor)[11] Calderona: por María Calderón, actriz y cantante, amante del rey Felipe IV y madre de Juan José de Austria; y también por Juana Calderón, su hermana, de la que también se dijo que había tenido un romance con el rey.[12] La plaza que se llamó de las Cuatro Calles y hoy de la Constitución.[13] La casa de Doña Sancha de Lara estaba en la Plaza del Obispo , frente a la Catedral. Hasta hace poco tiempo se han conservado allí las siete cabezas y tenemos noticias que la piedra donde se grabaron se conserva todavía en poder de un estimado hijo de Málaga.
dc.description.provinciasAndalucía::Málaga
dc.description.ubicacionCalle Sancha de Lara
dc.identifier.citationCuriosidades malagueñas: colección de tradiciones, biografías, leyendas, narraciones, efemérides, etc. que compendiaran, en forma de artículos separados, la historia de Málaga y su provincia, Málaga, Tip. de Zambrano Hermanos, 1899, pp.25-30.
dc.identifier.urihttps://hdl.handle.net/10641/7100
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internationalen
dc.rights.accessRightsopen access
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
dc.subject.leyendasCastigo ejemplar
dc.subject.leyendasPersonajesSancha de Lara
dc.subject.leyendasPersonajesPedro de Olavarría
dc.subject.leyendasPersonajesFelipe IV
dc.subject.leyendasPersonajesÁlvaro de Torres
dc.titleLa casa de las siete cabezas
dc.typeother
dspace.entity.typeLeyenda

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