Ricci, ElenaFernández-Espinosa, VerónicaNavarini, Claudia2026-09-302026-09-302026-05-01Ricci, E, Fernández-Espinosa, V & Navarini, C 2026, 'Hope as moral accompaniment : a framework for palliative care practice', Frontiers in Psychology, vol. 17, 1753363. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2026.17533631664-1078PubMedCentral: PMC13176199unpaywall: 10.3389/fpsyg.2026.1753363https://hdl.handle.net/10641/8394Publisher Copyright: Copyright © 2026 Ricci, Fernández-Espinosa and Navarini.Cada vez hay más evidencia que subraya la importancia de la esperanza en la configuración de las experiencias de los pacientes. En el contexto de la enfermedad, la esperanza regula las emociones, favorece la resiliencia, ayuda a los pacientes a afrontar la incertidumbre y sostiene la creencia de que la vida sigue teniendo sentido y merece la pena vivirse, incluso en la adversidad. Aunque su relevancia está bien documentada, muy pocos enfoques cultivan activamente la esperanza por su posible impacto terapéutico indirecto a nivel psicofísico. Entre ellos, algunas aportaciones de la psicología positiva parecen especialmente significativas. Basándose en el modelo de Snyder, la esperanza se conceptualiza como la combinación de agencia —la motivación para perseguir metas— y el pensamiento de vías —la capacidad percibida para identificar y adaptar rutas hacia esas metas—. Concretamente, la terapia de la esperanza muestra una eficacia significativa en la enfermedad crónica, que exige la capacidad de reorganizar las propias actividades y metas, aunque sus aplicaciones clínicas siguen limitadas en gran medida a la atención oncológica. Este artículo defiende una aplicación más amplia de la terapia de la esperanza en los cuidados paliativos, un campo marcado por una vulnerabilidad compleja y multidimensional. Los propios cuidados paliativos pueden entenderse como una forma paradigmática de acompañamiento: una presencia compasiva y continuada que sostiene a pacientes y familias. Dentro de este marco relacional, la esperanza, entendida como virtud moral, se convierte en un elemento central, que sostiene el sentido, el propósito y la dignidad. El objetivo de este artículo es, por tanto, ilustrar el papel de la virtud de la esperanza en la experiencia de la enfermedad y argumentar que fomentar la esperanza en los cuidados paliativos puede mejorar la calidad de vida y el bienestar psicosocial de los pacientes. También pretende examinar los fundamentos teóricos y las aplicaciones prácticas de la intervención basada en la esperanza de Snyder, destacando su relevancia en este contexto. Finalmente, explora cómo el cultivo de la esperanza a través de la formación profesional puede sostener el acompañamiento compasivo dentro de los sistemas de cuidados paliativos. Desde esta perspectiva, cuidar de la vulnerabilidad y crear nuevos protocolos para fortalecer el carácter de los pacientes —de modo que puedan experimentar un mayor bienestar incluso ante una enfermedad grave— puede entenderse como una expresión de la responsabilidad cívica compartida, que implica a los profesionales sanitarios, las instituciones y la comunidad en general en un compromiso colectivo con el cuidado. [Traducción automática al español; idioma original: inglés.]Growing evidence underscores the importance of hope in shaping patients’ experiences. In the context of illness, hope regulates emotions, supports resilience, helps patients face uncertainty, and sustains the belief that life remains meaningful and worth living, even in adversity. While its relevance is well documented, very few approaches actively cultivate hope for its possible indirect therapeutic impact at a psycho-physical level. Among them, some positive psychology contributions seems to be particularly significant. Drawing on Snyder’s model, hope is conceptualized as the combination of agency—the motivation to pursue goals—and pathways thinking—the perceived capacity to identify and adapt routes toward these goals. Specifically, hope therapy exhibits significant effectiveness in chronic illness, which requires the ability to reorganize one’s activities and goals, although its clinical applications remain largely confined to cancer care. This paper argues for a broader application of hope therapy within palliative care, a field marked by complex, multidimensional vulnerability. Palliative care itself can be understood as a paradigmatic form of accompaniment: an ongoing, compassionate presence that supports patients and families. Within this relational framework, hope, understood as a moral virtue, becomes a central element, sustaining meaning, purpose, and dignity. The aim of this paper is thus to illustrate the role of the virtue of hope within the experience of illness and to argue that fostering hope in palliative care can enhance patients’ quality of life and psychosocial wellbeing. It also aims to examine the theoretical foundations and practical applications of Snyder’s hope-based intervention, highlighting its relevance in this context. Finally, it explores how cultivating hope through professional education can sustain compassionate accompaniment within palliative care systems. In this perspective, caring for vulnerability and creating new protocols for strengthening patients’ character—so that they may experience greater wellbeing even in the face of serious illness—can be understood as an expression of shared civic responsibility, involving healthcare professionals, institutions, and the wider community in a collective commitment to care.11332093enghttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/HCPs practiceaccompanimentcharacter educationhopehope therapypalliative carevirtue ethicsGeneral PsychologySDG 3 - Good Health and Well-beingYesHope as moral accompaniment : a framework for palliative care practiceLa esperanza como acompañamiento moraljournal articleopen access10.3389/fpsyg.2026.1753363https://www.scopus.com/pages/publications/105040409079https://www.scopus.com/pages/publications/105040409079#tab=citedBy