Legend: La cautiva de Martos
Legend:
| dc.autor.biografia | http://siluetassanluquenas.blogspot.com/2016/01/jose-moreno-castello.html | |
| dc.autor.muerte | 1901 | |
| dc.autor.nacimiento | 1841 | |
| dc.contributor.author | Moreno Castelló, José | |
| dc.contributor.other | Carmen Cazorla Vivas | |
| dc.coverage.spatial | east=-3.9699874000000364; north=37.7182399 | |
| dc.coverage.temporalSiglo | Siglo XIX | |
| dc.date.accessioned | 2026-10-08T09:05:49Z | |
| dc.date.available | 2026-10-08T09:05:49Z | |
| dc.description.abstract | En el año 1319, en medio de la reconquista, las huestes del Rey Moro Ismael atacan el pueblo de Martos (en la provincia de Jaén), para conquistarlo. Cuando entran al castillo, entre toda la gente sobresale la voz de la noble Isabel Solís, que se queja por la invasión. El Rey Ismael se la lleva cautiva y nunca vuelve, ya que ella prefirió esto que suplicar. | |
| dc.description.leyendas | La cautiva de Martos ROMANCE III. Al pie de un alto peñascoque con orgullo levantasobre su frente un castillodó el tiempo grabó su marca,se ve hoy un pueblo que velay cuyas glorias pasadasestán escritas con sangresobre el altar de la patria.Martos... el antiguo puebloes ese que el cielo guardaal pie del peñón colosoque envuelve la sombra parda.Él en un tiempo lejano fuedel árabe arrogancia, él, después llevó en su frentela noble enseña cristianaque el Rey Fernando terceroclavó en su fuerte muralla.Y aún hoy sostiene en sus hombroslas torres de eterna famaque fueron testigos mudosde mil gloriosas hazañas.¿Ah! si los tiempos que huyeronde nuevo al mundo tornarany vida y aliento dierana esa peña solitaria,no mi voz pobre y humildetan altos hechos cantara.Mil trescientos diez y nuevees el año que señalala historia, como testigode otra historia asaz infausta.Ismael, quinto Rey morode la hechicera Granada,no sueña ya con festinesni con juegos ni con zambras.Piensa llevar sus pendonesa las sangrientas batallas,y los moros andalucesvasallos de ese Monarca,¡guerra al cristiano! repitencon ciega y pujante saña.Ya se escuchan sus clamoresal pie de Sierra-Nevada;ya por la vega se estienden y por do quiera se alzanlos gritos que el raudo vientolleva al cristiano en sus alas.Pronto el crujir del aceroy el relumbrar de las armas,y el piafar de los bridones,y de alquiceles la plaga,pregonan que Ismael, altivo,el Rey quinto de Granada,deja la ciudad, y al camposale de sangre en demanda.¿Dó vá?.... Ya dejan los murosesas huestes musulmanasllevando el pendón de guerraque aún más su valor inflama.¡A Martos, gritan; a Martos!«Sea de mi poder exclama»el Rey dice, y ronco estruendoanuncia al cabo la marcha.Apenas al cielo tiñenlas dulces tintas del albay ya el pendón de Cruz rojasobre el muro se destacadel castillo, a donde firmedirige el moro la planta.¡Alerta! alerta, guerreros,gritó quien vio en lontananzapor entre nubes de polvolas huestes desordenadasque más se van agrupandocuanto más al campo avanzan.Llegan, y ante el pardo muroque a defender se preparan los invictos Caballeros del Orden de Calatrava, el Rey ordena sus haces y en corcel de bella estampa a los caudillos que esperan la gloria en vencer señala.Tente, orgulloso Ismael;que la enseña castellanaantes que ceder al moro,ha de morir quien la guarda.Cual el gigante rugidoque la tempestad desatacuando el pavoroso truenollena de espanto las almas,así se escucha a lo lejosrumor que aún más agigantael peñasco que repitedel fiero luchar las ansias.Y entre el pardo torbellinoque los corceles arrancan,se ven los corvos alfanges1y las corvas cimitarras2que del rojo sol los rayosreflejan con la amenaza.¡Ah! los valientes cristianosque defendiendo la plazapresentan blanco a la furiade la revuelta canalla,pronto de ella desparecengritando al morir.... ¡venganza!..Héroes,.... que luchéis es vano;pocos sois, muchos atacan,y ya que tanto martiriono destruyó la fe santaque halla asilo en vuestro pecho,tened de vida esperanza.Corred, subid al castilloa donde el pendón os llama,que poco la villa importasi de la villa no pasan.Ya suben;.... de peña en peñacon fe al castillo se lanzany tras su muro macizoque venga la muerte aguardan.Mas ¡ay! en tanto las puertasde la villa abandonadapronto ante el Moro pujantecaen por el suelo arrancadas,y entonces cuadro de horrorestrazó la morisca saña vertiendo sangre inocente, de los que en balde intentaran subir a esa fortaleza que al hijo vencido ampara.Y murieron sí; murieron, sin hallar piedad ni gracia de aquel corazón de hiena que por vencedor se aclama.La noche envuelta en su mantoavanza triste y calladasin estrellas que le alumbreny sin su disco de plata.Parece como que el cieloaspira de sangre el auray aún más oscuro, se tornay aún más su silencio espanta.En un estenso edificiodonde el vencedor descansa,hay de cristianos cautivos número corto, a quien guardanpara presentar al Reyque está en apartada estancia.Pocos son, y aunque vencidosno su ardor bélico apagan;que aún sangre corre en sus venas y lucharán mientras haya.Mas de entre el confuso grupouna mujer se adelanta(que también mujeres gimenbajo el yugo de las armas) y con voz clara y vibrante que a los que la escuchan pasma, dice: «Valientes caudillos,no vuestra sangre preciadamire correr en la luchaque el destino desiguala.Ha poco el valor mostrasteisde la sangre castellana, y Dios que ve nuestro duelo enjugará nuestras lágrimas,que también cautiva soyy también lloro de rabia.»Dijo, y el Rey que a la puertaescuchó aquellas palabras,salid, gritó señalandoal grupo que la escuchabay a la muger que le mira dijo, «quédate cristiana.» Responde hermosa cautivaa tu señor que te habla. ¿Eres noble? —Noble soy.¿Cómo el cristiano te llama? —Doña Isabel de Solís,respondió con arroganciala cautiva cuyo alientobien su mirar espresaba. Serás, bella nazarena,del Rey Ismael esclava.Y puesto que noble eresy a tanto tu orgullo alcanza,o se rinde ese castilloque aún a mi victoria falta,o entre mis caudillos fielesirás conmigo a Granada.»Tres veces el Sol ardiente se apagó tras la montaña,y tres veces el Rey morovió el pendón de Calatravacuya roja cruz ondeasobre la fuerte muralla.Pero ya la vez postreraque el Sol ocultó su llama,salen de la triste villalos ginetes que el Rey manda,llevando en estrecho centrola hermosa y altiva dama.Y cuando lejos muy lejosla guerrera cabalgata mira el castillo gigante, la noble Isabel esclama: «No te pedí la deshonra, ¡ahora te pido venganza!Diz que los años pasaronsin que la noble tornara,sin que una afrenta pidieraa los hijos de su patria.Morir cautiva prefierea que en su frente recaigade la súplica cobardela siempre afrentosa mancha.¡Gloria a ti! Gloria mil veces¡A la noble castellanaque así ilustra los blasones,que así nombre eterno alcanza!Despierta, deja la tumbay mira la infame razapor las Reinas Isabelesdel suelo patrio arrojada.Despierta, que ellas oyeronaquel grito de venganza,y hollaron la media luna.¡Solo la Cruz rige a España! 1. Alfange:m. Especie de sable, corto y corvo, con filo solamente por un lado, y por los dos en la punta. (Diccionario de la lengua española, RAE).2. Cimitarra: f. Sable corto de hoja curvada y ensanchada hacia la punta , que usaban turcos , persas y otros pueblos orientales . (RAE, Diccionario usual) | |
| dc.description.provincias | Andalucía::Jaén | |
| dc.description.ubicacion | Martos | |
| dc.identifier.citation | El Romancero de Jaén, Sociedad de Amigos del País de Jaén, Jaén, Imp. de Francisco López Vizcaíno, 1862, pp. 19-27. | |
| dc.identifier.uri | https://hdl.handle.net/10641/8460 | |
| dc.identifier.url | http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/consulta/registro.cmd?id=1029389 | |
| dc.leyendas.obras | Checa Beltrán, José (2005), Romancero oral de la comarca de Martos, Prólogo de Paloma Díaz-Mas, Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 232 págs. | |
| dc.leyendas.obras | El Romancero de Jaén. 1862. (1989), Ed. Facsímil editada por la Diputación de Jaén, con prólogo de Manuel Caballero Venzalá. | |
| dc.leyendas.tema | Personajes célebres | |
| dc.rights | Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International | en |
| dc.rights.accessRights | open access | |
| dc.rights.uri | http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/ | |
| dc.subject.leyendasPersonajes | La noble Isabel de Solís | |
| dc.subject.leyendasPersonajes | El Rey Moro Ismael | |
| dc.title | La cautiva de Martos | |
| dc.type | other | |
| dspace.entity.type | Leyenda |
